jueves, 6 de noviembre de 2014

En el 2045 el hombre será inmortal


La prospectiva propuesta por el profesor y asesor José Luis Cordeiro de la Universidad de la Singularidad es que el hombre será inmortal en el 2045. Esta afirmación se basa en la corriente llamada “singularidad tecnológica” la cual apunta hacia el progreso tecnológico y la inteligencia artificial como las herramientas que acabarán con la ‘edad humana’ y darán lugar a la ‘edad posthumana’.

La veracidad de sus afirmaciones se encuentra en los avances de la ciencia y la tecnología. En los logros alcanzados por la Methuselah Foundation, una institución que ha conseguido extender la vida saludable de los ratones hasta los cinco años en la última década, "el equivalente a 1.000 años humanos"; o en la demostración de que células como las germinales, las cancerígenas o las bacterias "no envejecen". Ello demostraría que "la vida nació para vivir y no para morir".

Respecto a la inteligencia artificial existe un proyecto de investigación estadounidense para tratar de trazar un mapa de toda la actividad cerebral, este proyecto intenta facilitar a los investigadores una herramienta que ayude a entender el cerebro humano, además de simular informáticamente su funcionamiento, afianzan la creencia del investigador de que "en los próximos años los humanos se fusionarán con los robots". Éstos, como en 'El hombre bicentenario', llegarán incluso a tener sentimientos.

El investigador también afirma que en los próximos 30 años se van a poder curar todas las enfermedades y que somos parte de la primera generación inmortal. Y como dijo el dibujante y filósofo William Blake, "todo lo que hoy vemos, fue un día imaginación; todo lo que hoy imaginamos, podrá ser realidad mañana".



Marco conceptual de la Prospectiva


La prospectiva parte del concepto que el futuro aún no existe y “se puede concebir como una realización múltiple” (Jouvenel, 1968) y que “depende solamente de la acción del hombre” (Godet, 1987). Por esta razón el hombre puede construir el mejor futuro posible, para lo cual debe tomar decisiones correctas en el momento apropiado.



La prospectiva debe ser capaz de identificar escenarios futuros, los cuales tienen cierta probabilidad de ocurrencia. La prospectiva se encarga de buscar aquellos escenarios más probables y deseables para lo cual existen más de 120 metodologías distintas, aunque las más usadas son:

Método Delphi: consiste en preguntarle a un grupo de personas sus opiniones acerca del comportamiento a futuro de un grupo dado de variables, con la finalidad de tener una idea más clara posible de la situación futura que esas variables producirán.

Método de probabilidades de Bayes: es la aplicación de las fórmulas derivadas del Teorema de Bayes a la determinación de las llamadas probabilidades revisadas; y que están asociadas a un conjunto de hipótesis mutuamente excluyentes, como consecuencia de la interacción de variables generadoras de futuros.

Método de la matriz de impacto cruzado: su lógica básica subyacente consiste en hacer una exploración del futuro (prospectiva) sobre la base de interacciones de una serie de variables que pueden o no tener influencia sobre el tema bajo análisis dentro del horizonte temporal considerado.

Exploración del entorno: es una técnica muy simple de aprender pero muy poderosa por el nivel de análisis que permite, y que se basa en la identificación de variables de cambio mediante el empleo de diferentes enfoques temáticos.

Método de análisis morfológico: esta técnica persigue explorar todas las posibilidades en las que pueda evolucionar un sistema determinado. Para ello, es preciso identificar con gran precisión lo que se denominan los parámetros caracterizado del tema bajo estudio.

Un adecuado balance en el uso de las distintas metodologías impide que se caiga en sesgos y enfoques unilaterales. La principal barrera a eliminar es tratar de “desaprender” y no extrapolar necesariamente el pasado. Eso permite tener la suficiente creatividad para vislumbrar las oportunidades que el futuro puede crear para una organización. Sin embargo la prospectiva debe usar la retrospectiva para transportarnos a futuros mejores.